viernes, 13 de noviembre de 2009

LAS ÚLTIMAS PELÍCULAS QUE VI

"LA HUERFANA"

TITULO ORIGINAL: Orphan
AÑO: 2009

GENERO: Suspense, Terror, Thriller
DIRECTOR:
Jaume Collet-Serra
GUION: David Leslie Johnson
MUSICA: John Ottman
REPARTO:
Peter Sarsgaard (John), Vera Farmiga, Jimmy Bennett (Daniel), Isabelle Fuhrman (Esther), C.C.H. Pounder (hermana Abigail)



Cuando Kate (Vera Farmiga) y John Coleman (Peter Sarsgaard) pierden al bebé que estaban esperando, todo se derrumba a su alrededor. Su matrimonio se tambalea y la mente de Kate se llena de pesadillas, miedos y temores. Para intentar recuperar la normalidad, la pareja se dirige a un orfanato local con la intención de adoptar a un niño. Allí se sienten enigmáticamente atraídos por una niña de rostro angelical llamada Esther (Isabelle Fuhrman). Pero las cosas se tuercen tras la llegada de la muchacha a la casa de los Coleman, donde empiezan a ocurrir cosas extrañas. Cuando Kate empieza a darse cuenta de que Esther esconde un terrible secreto, intentará descubrir qué es, pero quizá sea demasiado tarde... (filmaffinity)


Cuando vi en cartel una película de terror con una puntuación tan alta, no dudé en ponerla en cola, ya que aunque me gustan mucho las pelis de terror, hace siglos que no paso miedo con ellas. Lo malo es que "Orphan" no da miedo (apenas logra crear una pequeña atmósfera), lo bueno es que es un gran film de intriga-thrriller. El ritmo es más bien lento, adentrándonos poco a poco en la ya citada atmósfera "extraña", con unas interpretaciones más que decentes y un tufillo a "no sé qué va a pasar pero me espero algo". El personaje de Esther es una de sus dos principales armas; la otra es una trama con un comienzo y un desenlace típicos, pero que posee un nudo muy interesante, mejor que todo lo que podamos imaginar. Resumiendo, podría ser la típica película que trata de dar miedo y se queda en el intento; pero no, gracias a unas actuaciones de agradecer y un guión más que decente, nos encontramos ante una de esas obras que merece la pena ver, simplemente porque es diferente.

Crítica de Xito (filmaffinity)



"EL SECRETO DE SUS OJOS"

TÍTULO ORIGINAL: El secreto de sus ojos
AÑO: 2009

GENERO: Thriller

PAÍS: Argentina
DIRECTOR: Juan José Campanella
GUIÓN: Juan José Campanella, Eduardo Sacheri
MÚSICA: Federico Jusid, Emilio Kauderer
FOTOGRAFÍA:Félix Monti
REPARTO:
Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago, Javier Godino, José Luis Gioia, Mario Alarcón, Mariano Argento, Ricardo Cerone, David Di Nápoli



Benjamín Espósito, secretario de un Juzgado de Instrucción de la Ciudad de Buenos Aires, está a punto de retirarse y decide escribir una novela basada en un caso que lo conmovió treinta años antes, del cual fue testigo y protagonista. Su obsesión con el brutal asesinato ocurrido en 1975 lo lleva a revivir aquellos años, trayendo al presente no sólo la violencia del crimen y de su perpetrador, sino también una profunda historia de amor con su compañera de trabajo, a quien ha deseado y amado fervorosamente y en silencio durante años. La novela que escribe Espósito nos hace recorrer los años 70, cuando en Argentina se vivían épocas turbulentas, el aire estaba enrarecido y nada era necesariamente lo que parecía ser (filmaffinity)


Existen pocas películas mejor dirigidas, interpretadas y escritas que ésta. Alguna existe, pero pocas.Campanella hace un apabullante retrato de lo cotidiano. Invita al espectador a presenciar momentos de la vida de sus personajes, que aunque, como público, sólo conozcamos desde hace unos minutos, nos bastan para sentirnos completamente dentro, cómplices de esos momentos. Nos son conocidos y están retratados de tal manera, que te olvidas de que estás en una película y penetras directamente en la piel de los personajes. Y es tal la complicidad entre todos los actores, que el realizador consigue que se contagie al espectador, de tal manera que si los personajes se entienden entre ellos sin necesidad de hablarse, el espectador comparte a su vez esa complicidad y también los entiende, sin necesidad de que sus sentimientos se plasmen en un diálogo. Aunque, cuando los diálogos fluyen lo hacen cual literatura de la buena, no se ahorra en narrativa ni en poesía. No sobra nada ni mucho menos falta. El guión es una filigrana tan bien compuesta, tan trabajada y redonda, que permite al espectador emocionarse, divertirse, reírse y olvidarse de todo lo demás. ESTO ES CINE. No siempre pasa.El secreto de tus ojos es un policial, es una historia de amor de las buenas, es, por momentos, una comedia, es, en conjunto, una obra redonda y maravillosa.La interpretación de Darín y Villamil está por encima de cualquier calificativo. Esta pareja no actúa, vive y consigue que el espectador viva con ellos. El resto de los actores también lo consiguen, sólo que tienen menos peso y menos metraje.Y Campanella, por fin, se deshace de lo que, para mí, era su mayor defecto, la sensiblería, y cuenta una historia emotiva y emocional carente de ñoñería y artificios. Consigue, pues, aparentar una fluida sencillez en lo que, sin duda, ha sido un trabajo minucioso, una obra de ingeniería.¡Qué guión! ¡Qué actores! ¡Qué película, señores! Que nadie se la pierda.

Crítica de Valdemar (filmaffinity)

"CUESTIÓN DE PRINCIPIOS"

TÍTULO ORIGINAL: Cuestión de principios
AÑO: 2009
GENERO: Comedia
PAIS: Argentina
DIRECTOR: Rodrigo Grande
GUIÓN: Rodrigo Grande & Roberto Fontanarrosa
MÚSICA: Ruy Folguera
FOTOGRAFÍA: Pablo Schverdfinger
REPARTO:
Federico Luppi, Norma Aleandro, Pablo Echarri, María Carámbula, Pepe Novoa, Oscar Nuñez, Monica Antonopulos, Mabel Pessen




Narra la vida de un hombre que se ve enfrentado a su vida al negarse a venderle a su jefe una antigua revista.

“Cuestión de principios” combina varias líneas narrativas que circulan por los canales de la comedia dramática. Estética y narrativamente, es una película convencionalmente clásica, que se parece a los valores que encarna su protagonista principal, un impecable Federico Luppi que apela a su no tan frecuente costado de comediante.Basada en un cuento de Fontanarrosa, se trata de una historia que transcurre en medio de las transformaciones empresariales que se impusieron en los años noventa, desde lo edilicio y estructural hasta lo gerencial.Federico Luppi es un empleado de la guardia vieja, que a pesar de sus méritos nunca ha ascendido a un puesto relevante en su trabajo. El lugar que podría haberle correspondido, le toca al personaje de Pablo Echarri, un joven empresario yuppie, que desembarca en la renovada empresa, luego de varios posgrados europeos, que lo han adiestrado sobre las reglas del marketing y el cinismo. Vive solo y como hobbies obsesivos acumula algunos objetos especiales. El conflicto surge el día en que se entera de que su empleado posee una revista antigua, precisamente la única que le falta para completar su colección privada. Cuando quiere comprarla, Luppi se niega porque ésta tiene para él un valor sentimental.Pero el jefe no se resigna y la dignidad del personaje de Luppi se pone a prueba. Su mujer es la primera en presionarlo para que acepte las sumas cada vez más elevadas de dinero que le ofrece Echarri.Las idas y vueltas sobre este dilema ético instalan un tenso suspenso que gira en torno de la decisión final que tomará el protagonista.Un costumbrismo risueño es el tono dominante en toda la película, el mismo que a Fontanarrosa le servía para observar personajes de la vida cotidiana, con ingenio y humor.La parodia tiene un costado agudamente crítico, pero la mirada es siempre tiernamente humana.Técnicamente la película no tiene mayores objeciones, destacando el montaje, lo que no es de extrañar estando la firma de Miguel Pérez, uno de los mayores referentes del rubro. La banda sonora hace un uso desprejuiciado de música clásica junto a temas de otras épocas como “Venecia sin ti” o un garboso pasodoble, que construyen un tono “angeladamente” costumbrista. A pesar de alguna que otra frase un poco ampulosa, la película se gana igualmente el corazón de la platea.

Rodrigo Grande realiza un cine que por su tema y por su forma quiere estar cerca de la gente. El filme abunda en referencias y citas al séptimo arte desde el comienzo. Una de las escenas iniciales registra una charla cotidiana entre compañeros de oficina. Allí, un muchacho joven en un lenguaje muy informal, trata de contar a quienes lo rodean nada menos que el argumento de “El Ciudadano” de Orson Welles. Lo hace en el mismo tono de una charla entre amigos del bar. Una simpática metáfora de lo que respecto del cine parece aspirar el director.

Crítica de Rouse Cairos (filmaffinity)

"LOS ABRAZOS ROTOS"

TÍTULO ORIGINAL: Los abrazos rotos
AÑO: 2009
PAIS: España

GENERO: Drama. Romance
DIRECTOR: Pedro Almodóvar
GUIÓN: Pedro Almodóvar
MÚSICA: Alberto Iglesias
FOTOGRAFÍA: Rodrigo Prieto
REPARTO: Penélope Cruz, Lluís Homar, Blanca Portillo, José Luis Gómez, Rubén Ochandiano, Tamar Novas, Ángela Molina, Chus Lampreave, Kiti Manver, Lola Dueñas, Mariola Fuentes, Carmen Machi, Kira Miró, Rossy de Palma, Alejo Sauras, Dani Martín, Carlos Leal, Asier Etxeandía




Un hombre (Lluís Homar) escribe, vive y ama en la oscuridad. Catorce años antes sufrió junto a Lena (Penélope Cruz), la mujer de su vida, un brutal accidente de coche en la isla de Lanzarote que lo dejó ciego. Este hombre usa dos nombres, Harry Caine, lúdico seudónimo bajo el que firma sus trabajos literarios, relatos y guiones y Mateo Blanco, su nombre de pila real, con el que vive y firma las películas que dirige. En la actualidad, Harry Caine vive gracias a los guiones que escribe y a la ayuda de su antigua y fiel directora de producción, Judit García (Blanca Portillo), y de Diego (Tamar Novas), el hijo de ésta, secretario, mecanógrafo y lazarillo. Desde que decidiera vivir y contar historias, Harry es un ciego activo y atractivo que ha desarrollado todos sus otros sentidos para disfrutar de la vida, a base de ironía y una amnesia autoinducida. Ha borrado de su biografía toda sombra de su primera identidad, Mateo Blanco. La historia de Mateo, Lena, Judit y Ernesto Martel es una historia de amour fou, dominada por la fatalidad, los celos, el abuso de poder, la traición y el complejo de culpa... (filmaffinity)

Hagan paso, que el salvador de la cinematografía española hace su entrada, por si no se habían dado cuenta. Qué mal le debe haber sentado a nuestro Pedro despertar el 18 de marzo, el día del gran estreno, con la lectura de El País, el periódico al que tanto homenajea en su última película y que tantos masajes le ha practicado a lo largo de su carrera. Una relación que permanecía idílica hasta que un buen día los mandamases de Prisa decidieron contratar a ese inconformista llamado Carlos Boyero y lo convirtieron en su crítico de cabecera. No contaron con que un día al señor le tocaría comentar al intocable y ha pasado lo que tenía que pasar. La sangre de Almodóvar habrá entrado en ebullición en cuanto haya leído en su amado diario un doloroso titular para su nuevo filme: “La única sensación que permanece de principio a fin es la del tedio”. Suelo rendirme ante Almodóvar con la misma intensidad con la que tiendo a aborrecer la forzada rebeldía de Boyero, pero en esta ocasión no tengo más remedio que ponerme del lado del polémico crítico. Los abrazos rotos es un soberano aburrimiento. En el momento en que Almodóvar decide prescindir de los personajes pintorescos y de sus toques de humor surrealista, automáticamente convierte sus filmes en agotadores y pretenciosos metrajes. Todo el reparto, incluida Pe, resulta afectado por un guión en busca de la profundidad pero sin lugar para el tratamiento de los personajes. El talento de Lluís Homar, de Blanca Portillo y de tantos otros queda deslucido por una historia encantada de conocerse a sí misma pero absolutamente lineal, interesante en su planteamiento pero bastante simple y previsible en su desarrollo. Los actores se convierten así en meras comparsas de un proyecto presuntuoso y con poca alma. En contados momentos aparecen los toques genuinamente almodovarianos que tan buen resultado dan a sus obras. Ni siquiera en esta ocasión la banda sonora adquiere el protagonismo de antaño. Pero en cuanto aparecen esos tópicos del manchego que algunos tanto detestan es precisamente cuando la película suma sus puntos. El plano en que las manos del ciego acarician la pantalla es de una gran belleza pero resultaría más eficaz encajado en una historia donde los sentimientos florecieran. Cuando el drama y la sensibilidad fracasan, el humor se convierte por tanto en la única salvación del filme. Consciente de ello, Almodóvar reserva sus minutos finales para un homenaje a Mujeres al borde de un ataque de nervios en el que Carmen Machi se convierte en la más sobresaliente del reparto. Dos minutos tronchantes que para algunos serán suficientes, pero que no compensan un filme en el que termina echándose de menos la aparición estelar de un travesti con la boca muy suelta o de una maruja con los nervios a flor de piel. Almodóvar pierde de nuevo frescura cuando se acerca a la grandilocuencia visual y se olvida del costumbrismo surrealista que tan buenos ratos nos ha hecho pasar.
Crítica de Polvidal (filmaffinity)

2 comentarios:

Perla dijo...

No comparto la crítica de Polvidal. No soy crítica de cine ni me siento capacitada para ello. Sólo puedo decir que la película me gustó y que Almodóvar siguiendo sí un desarrollo lineal con algunos "flashback", siempre oportunos, se aparta de los temas urticantes, satíricos y a veces morbosos que aquejan a nuestra sociedad y que caracterizaron muchas de sus películas. ese final de las manos sobre los pedazos de una fotografía,es una imagen bellísima.
Tedio, para nada.

susana dijo...

yo tampoco estoy de acuerdo con la crítica. la puse a propósito para abrir un poco la polémica